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martes, 17 de septiembre de 2013

LA PSICOLOGÍA EN EL AJEDREZ


 Yo contra yo
Muchas veces hemos escuchado la expresión: "El Ajedrez es un juego Psicológico", sin que mucho sepamos sobre el significado de esta idea. La ciencia informal de la psicología estudia decididamente muchas experiencias y actividades humanas, sobre todo aquellas que tienen que ver con los lúdicos, y es el ajedrez la que más atrae estos laboratorios y análisis relacionados con la conducta humana. A pesar de ser catalogado como una actividad artística, científica, deportiva o meramente lúdica, aún los expertos de esta rama gnoseológica pretende rebuscar en los escondrijos de la mente las inquietantes respuestas al porque y a las formas de las decisiones humanas...





Muchas veces hemos escuchado la expresión: "El Ajedrez es un juego psicológico", probablemente sin saber a ciencia cierta que significa esta denotación o a que cosa obedece este precepto. De igual forma muchos ajedrecistas acertamos en sentir fuera del criterio técnico del ajedrez una fuerza solapada que induce nuestro comportamiento durante la partida y que en la mayoría de los casos tiene un tremendo peso sobre los resultados de la misma, aún cuando dentro del campo de la preparación pre competencia estemos seguros en haber cubierto todos los detalles conceptuales, de corte instruccional o de corte práctico.

Primero tendríamos que otorgar un concepto a la palabra Psicología y tratar de entender su entropía o ascensión hacia la actividad ajedrecística, para luego tratar de comprender que causa holística o influencia caótica tiene sobre ella. Al final como influye este concepto sobre las acciones del temperamento humano y sobre la consecución de un carácter propio de la personalidad, propiamente del ajedrecista profesional.
La formación de un maestro del ajedrez esta repleta de muchos detalles y ribetes sueltos, elementos que en su totalidad se presume darían forma al algoritmo definitivo de un individuo que maneja destrezas y capacidades para esta disciplina. La amplia gama de entrenadores trata desmedidamente de cubrir los aspectos técnicos de sus preparados, tratando de hallar la clave que abra las puertas del talento y del virtuosismo ajedrecístico, pero he allí que radicalmente se les opone una misteriosa fuerza que introspectivamente demarca esas posibilidades, quizá no genéticamente, pero si volitivamente en el ser.
La madre de las ciencias es la filosofía, esta está compuesta de dos ascensiones o etimologías: Philos: Amor y Sofís: conocimiento, sabiduría, saber. Es decir esta palabra trata de encontrar la relación que existe entre el conocimiento y lo que sienten aquellos que tratan de ascender a dicho conocimiento más propiamente de una manera afectiva o amorosa.
Se dice que un verdadero filósofo es aquel que siente lo que habla o dice, y para poder sentirlo pletóricamente debe estar seguro de lo que sabe. Por ello son los científicos consumados o aquellos genios que pueden dominar varias ciencias los que podrán construir, practicar, implementar o comprender la filosofía de las ciencias. Ignacio Burk (filósofo germano-venezolano) nos orienta sobre la problemática de la filosofía en los dos últimos siglos al asegurar que ya no existen filósofos, ya que estos murieron al congelarse la relación entre la ciencia insensible de hoy en día y las corrientes del pensamiento afectivo de los seres humanos.
Transpolando esto al medio del ajedrez, también se podría pensar que nuestros ajedrecistas o Grandes Maestros de hoy han caído en una especie de época de invernadero, al verse envueltos en las matrixadas corrientes del aprendizaje de un ajedrez informático, pero esto es tema para atacar a posteriori.
Sigamos con el concepto de Psicología. La primera ciencia informal fue la Psicología racional:
Se deduce que la en los términos de una obtención o carencia de la intuición, la Psicología racional no es más que el desenvolvimiento científico de manera empírica, el cual establece un corolario general sobre la vida; en ella no se hace más que descubrir y determinar la naturaleza y atributos del alma humana en virtud de los fenómenos y hechos científicos suministrados por la psicología empírica.
Cuando el hombre ya no estuvo seguro de la naturaleza de estos fenómenos y de su demostración, así fuera de manera psíquica, creo la Metafísica la cual es la segunda gran ciencia del mundo cronológicamente hablando. Posteriormente cuando el pensamiento del hombre abordo los límites del ser (De donde vengo, Que Soy, Hacia donde voy, Porqué lo hago) hacia falta una versión del pensamiento que tratara de explicar ulteriormente esas preguntas: esa fue la filosofía.
Pero la filosofía necesitaba enclaves, bases, fundamentos científicos, o mejor dicho un reglamento que pudiera soportar sus aseveraciones, y de allí nacieron la lógica y las matemáticas que desde tiempo aristotélico y quizá hasta nuestros días han conllevado el proceso científico de las teorías e hipótesis, por supuesto sin menoscabo de las corrientes abstractas como el relativismo y el orden psicológico.


La psicología nace quizá como un intento de rescatar aquella matrona del saber (psicología racional), pero como ciencia formal, pero ella sigue siendo informal, solamente presume, teorifica y transmuta saber hacia un plano donde se de explicación de las cosas que no vemos, pero que si sentimos.
En resumidas cuentas: "Psicología es el estudio de la conducta y de las experiencias".
Durante el desarrollo de la partida de ajedrez son escasas las posibilidades de alcanzar un éxito perdurable si no se tiene la probidad que otorgan las experiencias de la técnica ajedrecística. En este efecto se entiende como técnica: la manera más sencilla de llegar a una conclusión o de resolver un problema, o de cumplir con una destreza.
No se debe menospreciar la revolución continua de la superación del ajedrecista a través de sus
Habilidades: serie de dones o elementos naturales del ser que demarcan la posibilidad de ser bueno para algo.
De allí se puede pensar en trabajar el dominio de esas cosas para lo que se es bueno
Destrezas: a través del entrenamiento, biomecánico, físico, mental y espiritual se valoran los contenidos o ítems del conocimiento, ya sea instruccional o práctico, para establecer en el atleta una consuetudinaria manera de expresión donde se pueda apreciar movimiento, seguridad, dominio, arraigo, velocidad, rapidez y volitividad.
Al final cuando se ha trabajado de manera planificada y metodizada, entendiendo que el acercamiento hacia esas destrezas o lazos cuánticos establecidos con ellas no pueden ser desatados de marea fortuita o acróstica nacen las:
Capacidades: las cuales son las particularidades psico-individuales adquiridas por la persona, las cuales crean un conjunto de posibilidades para desarrollar una actividad donde la dinámica y hábitos del conocimiento adquirido sean productivos en un amplio porcentaje, o en su totalidad. Estas capacidades tienen relación directa con el éxito y no pueden ser tomadas como una mera expresión de habilidades o destrezas, más bien si como un asidero del talento plenamente establecido.
Por supuesto no queremos ser demasiado técnicos en estas aseveraciones, pues quizá este lenguaje sea de difícil digestión sobre todo para aquellos que pretenden la acomodaticia posición de aprender sin esforzarse mucho. Pero para poder entender un poco como trabaja la psicología humana en el quehacer del deportista ajedrecista de alto rendimiento debemos esforzarnos en comprender las problemáticas de la personalidad.
Personalidad del ajedrecista:
Se entiende como el cúmulo o conjunto de habilidades y cualidades internas, las cuales se comportan como una unidad y a través de las cuales el individuo expresa su conducta más las causas y efectos de sus experiencias.
En este campo el ajedrecista trabaja su factor cognitivo, su psicología, su sociología, su filosofía, y su elemento volitivo para la lucha. Al final esto demarca sus actitudes intelectuales y deportivas.
Dentro de la personalidad humana se encuentran además construcciones cognitivas plenamente identificables: la atención, la percepción, el pensamiento voluble, la memoria, la imaginación y el poder de abstracción. Elementos que coadyuvan en los procesos de análisis, síntesis, comparación y generalización del pensamiento productivo, sin embargo muchas veces estos mismos elementos se comportan como inhibidores de las acciones y procesos de la conducta. De esta manera el ajedrecista sin preparación sicológica queda a merced de los altibajos de estas composiciones de la personalidad. ¿De que manera se verá afectado? Pues dentro de sus procesos volitivos estas atacan su independencia, su flexibilidad y su rapidez de pensamiento.
La psicología al servicio del ajedrez.
4 casos conforman los métodos de lucha de un ajedrecista cuando utiliza la valoración psicológica:
1) Determinación de las fuerzas propias;
2) Observación de las debilidades propias;
3) Poder valerse de las fuerzas de su oponente en beneficio propio;
4) Utilización de las debilidades del adversario.
Por ejemplo, el presunto "juego psicológico" del ex campeón mundial Emmanuel Lasker apuntaba hacia las debilidades de sus adversarios... él cometía "intencionalmente" errores en las aperturas con blancas o defensas con negras para así disminuir la fuerza de su adversario de turno, en una especie de explotación del reverso sicológico de los humanos. Por supuesto el éxito o el fracaso de estas correcciones depende en demasía de las situaciones propias el comportamiento humano y de la preparación en el campo volitivo e impresiones del pensamiento lateral.
Un jugador de ajedrez apenas podría llegar a conocer someramente las experiencias de vida de un adversario. Sin embargo al repasar sus partidas y analizar sus preferencias de juego puede llegar a comprender el afán del mismo por ganar material, temores posicionales, deficiencias tácticas, errores o virtudes en la escogencia d planes, etc. Aún no estando estas preferencias justificadas por algo concreto o en algunos casos por la posición jugada, esto establecería un mapa o récipe indicativo de la conducta del oponente.
Esta es una constatación técnica del ajedrez, no es una constatación propiamente psicológica. Pero se puede llegar a establecer una valoración moral del enemigo al apreciar las debilidades y fortalezas de una persona.
A este efecto el GM Alemán Robert Hübner dice: "Es muy cuestionable relacionar el estilo de un ajedrecista con su tipo de carácter."
Contraposiciones entre la técnica del ajedrecista y su psicología bien o mal utilizada:
Con relación a la Técnica del ajedrecista
  1. En posiciones ganadoras se encuentra siempre la continuación adecuada y que solicita la posición.
  2. Las ventajas mínimas son sino necesarias, un logro o éxito perdurable.
  3. El cálculo concreto es una herramienta eficaz y clara para el discernimiento de las posiciones.
  4. Da lo mismo jugar con un rival mediocre que con un Gran Maestro del ajedrez.
  5. La paciencia y el ánimo favorable se mantienen durante toda la partida.
  6. Las destrezas y capacidades son de explotación simple.
  7. Cada jugador decide por sí mismo si entra en las presuntas debilidades de su adversario, sin mostrar flaqueza alguna.
  8. En el medio juego y especialmente los finales se determinan tácticamente, un amplio grado de éxito mediante la comprensión lógica de la técnica del juego de ajedrez.
  9. El jugador comprende que sus acciones primarias en la Apertura determinan la evolución natural de la partida y el destino de la misma.
Con relación a la psicología del ajedrecista
  1. En posiciones ganadoras se ocultan las continuaciones favorables de las cuales depende la posición.
  2. Las ventajas mínimas se muestran innecesarias, insuficientes y desestimables. No son un logro sino un fracaso estratégico.
  3. El cálculo concreto es insuficiente, agobiante o aburrido en el discernimiento de las posiciones. Muchas veces llega hasta causar estrés o fatiga.
  4. Al jugar con un rival mediocre se menosprecia y al jugar con un Gran Maestro del ajedrez se subestima al propio ser.
  5. La impaciencia y el desánimo invaden al ajedrecista durante la partida.
  6. Las destrezas y capacidades se confunden con los desvalores del temperamento y las habilidades naturales sobrellevan a la preparación técnica. En este aspecto es incoherente y a veces no utilizado el carácter como elemento corrector de la volitividad.
  7. El jugador se deja invadir por sí mismo por las debilidades de su adversario, sin mostrar fortaleza alguna.
  8. En el medio juego y especialmente los finales se confunden los roles de la táctica y de la estrategia y el éxito basado en la precisión y en la lógica desaparece de la comprensión del ajedrecista.
  9. El jugador subestima o sobrestima sus acciones primarias en la Apertura determinando un "triángulo de las bermudas" en esa zona meridional de la partida, lo que empobrece la evolución natural de la partida y el destino de la misma.
Es importante señalar que los estados de Abulia (enfermedad de la voluntad que se centra en la debilidad de conducta, causante de extrema apatía y falta de decisión, particularmente durante el pasaje de la idea al acto) o Acinesia ( estado de sobrealimentación cinética donde las acciones de la voluntad colapsan y causan un limbo o hole mental que imposibilita de acto alguno) presentes en muchas partidas de ajedrecistas son producto de un mal manejo de la psicología, ya sea por falta de previsión, por desconocimiento o por falta de entrenamiento de los factores motivacionales del deporte ajedrecístico.
De igual manera, y ya dentro del plano de la preparación del entrenamiento, los ductores de la didáctica e instrucción del ajedrecista deben respetar el principio de la accesibilidad: el cual reza que las tareas dadas o cantidad de cargas establecidas en el entrenamiento no debe exceder o superar las posibilidades del educando, y deben estar capacitadas y adecuadas para estimular los efectos físicos, sicológicos, mentales, espirituales deseados con la condición del menor esfuerzo posible para la asimilación de los mismos. Basado esto en los índices de la edad, volumen de técnica y del desarrollo, motricional, afectivo, fisiológico y neurofuncional del deportista ajedrecista.
En una segunda entrega estaremos aclarando otros valores importantes dentro de la valoración psicológica y en los factores motivacionales del ajedrecista de alto rendimiento.

3 comentarios:

  1. EXCELENTE. UNA LUZ A SEGUIR EN LOS SENDEROS AJEDRECISTICOS.

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  2. Una excelente referencia para el entrenamiento ajedrecistico para corregir los errores en los entrenamientos.Y muy buena informacion gracias.

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